Directivos y representantes estudiantiles se pronuncian ante deserción de docentes
Comunicación Social – UCV en crisis
profesoral
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| Cortesía de Elpitazo.com |
Por
más de 5 años la Escuela de Comunicación Social (ECS) de la Universidad Central
de Venezuela (UCV), así como muchas otras escuelas del campus universitario, ha
enfrentado diversas crisis respecto a la deserción profesoral; hecho que ha
traído como consecuencia la restricción de la educación, que año tras año se
imparte en la universidad. Incluso, profesores que han ingresado a mitad del
semestre se han visto en la obligación de reducir el contenido que se enseña,
afectando así contundentemente la preparación del estudiante para los próximos
niveles académicos.
Actualmente
la ECS es trastocada por la deserción profesoral, hecho este que, sin duda, ha
contribuido con el deterioro de la calidad educativa en sus diversos ámbitos.
Adicionalmente, la aplicación de las medidas para la contratación del nuevo
personal docente, en momentos de contingencia, ha dejado de lado el
cumplimiento a cabalidad de los trámites legales.
Hoy
día, según cifras oficiales proporcionadas por la Coordinación Administrativa,
la ECS cuenta con un total de 101 profesores, distribuidos entre aquellos que
son de dedicación exclusiva, tiempo completo, medio tiempo y tiempo
convencional.
Ahora
bien, en una tabla de relación de renuncias docentes por período académico
presentada por la misma coordinación, se muestra que para el semestre 2014-I
solo hubo una renuncia tramitada legalmente. Al siguiente semestre (2014-II)
fueron presentadas dos renuncias, que se duplicaron para el período académico posterior
(2015-I), posicionándose en cuatro renuncias. Luego, esta cifra descendió para
el período (2015-II) registrándose solo tres renuncias legalmente formalizadas.
Estos
resultados muestran que, desde hace dos años, la problemática respecto a las
renuncias masivas ha sido progresiva, e incluso aunque en el período actual
descendió en comparación al anterior, este ha sido considerado por distintos
catedráticos como el semestre más crítico.
En
el punto más alto de afectación se encuentran los departamentos de Lengua,
Literatura e Idiomas, Ciencias de la Comunicación, Publicidad y Relaciones
Públicas y Ciencias Políticas. Por debajo y con un menor impacto debido a la
crisis por renuncias masivas, se ubican el resto de los departamentos que hacen
vida en la Escuela, así lo expuso el coordinador administrativo, Rubén Peña.
Ante
esta grave situación, el profesor Carlos Gutiérrez, quien a su vez es jefe del
Departamento de Lengua, Literatura e Idiomas, comenta que actualmente el Departamento ha atravesado por la crisis
más ardua. “Yo tenía nueve secciones sin profesor de la noche la mañana durante
este semestre. Además, profesores que tenían que reincorporarse de permisos no
remunerados, no lo hicieron y optaron fue por enviar su renuncia”, declaró Gutiérrez.
Por
su parte, el coordinador académico, Fernando Rojas, señala que en menos de dos
años han renunciado profesores de larga trayectoria y de suma importancia para
la ECS. “Profesores de tiempo completo como: Carlos Villarino, Ana Julia Niño,
Tizziana Mazzucato, Beatríz Peñín, Mireya Tabuas y Alexandra Mendoza, han
renunciado, de manera que es preocupante la situación”, expresó.
Es
una crisis alarmante, pues estas cifras muestran una afectación de manera
crítica en el desarrollo tanto académico, como administrativo de la ECS. Además
de oficializar la pérdida de profesores altamente calificados en el cargo y
funciones que desempeñaban. De diez renuncias oficiales en los últimos dos
años, seis han sido de profesores con dedicación de tiempo completo.
“Este
hecho, por supuesto, influye mucho en la enseñanza en las aulas y además en el
desarrollo de investigación en la UCV. Por otra parte, el impacto a nivel administrativo
es más fuerte porque esos profesores son tiempo completo, lo cual implica que deben
cumplir con labores tanto académicas como administrativas, es decir, jefatura
de catedra, de departamento, coordinaciones, comisiones de diferentes
naturaleza y ahora no hay quien se ocupe de eso”, asegura Rojas.
Es
preciso decir que la UCV, en su condición de universidad pública, no escapa de
la actual crisis económica por la que atraviesa el país, situación que ha
perjudicado notablemente el sostenimiento del recinto universitario. Siendo
esta crisis una de las principales causas de las problemáticas presupuestales y
salariales que afronta la máxima casa de estudios.
“Hay
dos razones obvias de la deserción profesoral en la ECS: una es el asunto de
los salarios y otra, vinculada a la primera, es la realidad de la universidad. Existe
un número dentro de esas renuncias que se debe no solo al salario paupérrimo
que están recibiendo los profesores, sino al hecho de la misma dinámica de la
UCV. Por ejemplo: los paros, los problemas administrativos, la lentitud
administrativa, etcétera, han desanimado mucho al personal en general”, afirma
el coordinador académico.
Por
otra parte, la profesora Zhandra Flores sostiene que incluso más allá de la
crisis salarial por la que atraviesa el gremio docente de la UCV, no se puede
ver esta como la única la razón de las renuncias masivas en la Escuela.
“Son
decisiones muy individuales. Así como hay gente que se ha ido, hay otros que apostamos
por quedarnos. La universidad puede ser entendida como un proyecto de vida. No
podemos juzgar que una persona se vaya porque, por ejemplo, si tuviera tres
hijos con este salario tan precario ¿cómo hace? Es más honesto irse que no
venir a trabajar e incumplir con las obligaciones”, asevera Flores.
Educación en picada. En
vista de la realidad constantemente cambiante en la UCV, las diversas escuelas
que hacen vida en esta casa de estudios, se han visto en necesidad de
reprogramar años y semestres. Esto, sin duda, ha repercutido en la fuga
repentina de profesores, hecho que a su vez ha conducido al reajuste de los
contenidos que se imparten, perjudicando así de manera crítica la educación
universitaria.
El
coordinador administrativo afirma que “debido a esta crisis, a nivel académico se
produce un desajuste alarmante porque el inicio de un semestre se ha retrasado
hasta 7 semanas. Eso afecta el contenido, el ánimo de los estudiantes y su
rendimiento. Entonces, claramente se desmejora la calidad del profesional que
se está formando”.
A
su vez, la consejera de la ECS, Bárbara Millán, agrega que el impacto de esta
crisis profesoral deviene en actos apresurados que perjudican no solo el buen
desenvolvimiento de la Escuela, sino a todo el estudiantado. “El impacto es
realmente negativo porque al no haber profesores, la desesperación conduce a la
contratación del primero que aparezca. Además, están los casos más comunes, en
los que a la mitad del semestre es que ingresa en nómina el profesor que fue
contratado en momentos de contingencia. Del mismo modo asegura que “los jefes
de departamentos no le hacen seguimiento al contenido que imparten estos
profesores, no se discute el contenido que se va a dar, ni tampoco –en la
mayoría de los casos- se dan las instrucciones a seguir”.
Alarmantes consecuencias. No
han sido solo los aspectos administrativos o académicos de la ECS los que se
han visto afectados por esta crisis que crece de manera constante, sino que
también debido a la situación –en ocasiones- de emergencia profesoral se han
violentado las vías legales del ingreso docente a la Escuela.
“La
situación de la designación del estudiante Juan Briceño como profesor fue
sanada en su justa dimensión. Incluso aunque esta haya sido una decisión bien
intencionada, no siguió su curso legal y yo, personalmente, me encargué de
retirar eso. Fue un caso que ni se consultó conmigo, que soy quien imparte la
cátedra, ni se consultó con el Consejo de Escuela”, así lo explicó el
coordinador académico, Fernando Rojas.
Al
mismo tiempo señala que, este hecho se debe a la crisis de deserción profesoral
por la que atraviesa la Escuela y que hay que tener mucha mesura al momento de
la selección del personal que ingresa. “Esto, sin duda, es una consecuencia
clara del déficit profesoral que hay en Escuela, pero no es la solución. Considero
que es más viable no abrir una cátedra, que ingresar a cualquier persona, que
no esté capacitada, para impartir los conocimientos que se exigen”, añadió el
catedrático.
Del
mismo modo, la consejera de escuela agrega que “no se abrió un nuevo concurso y
fue designado como profesor, cuando ni siquiera desempeñó el cargo de
preparador. Aquí se puede ver que por el momento de contingencia, intentan
contratar a un estudiante que no cumplía con los requisitos en ningún sentido.
Si no domina la cátedra –porque se sabe que no tiene las credenciales
académicas- ¿cómo la va a impartir? ¿Qué tipo de profesionales vamos a graduar?
Es una violación a la academia por todos lados”.
Las
normas para el ingreso de preparadores de la ECS, en su artículo 3 establecen
que “los cargos de preparadores se proveerán por concurso”. Asimismo, en su
artículo 5 establecen que “... La
convocatoria a concurso deberá hacerse por lo menos un mes antes del inicio del
período académico en el que se requerirán los servicios del preparador”.
Resulta
necesario citar también el Reglamento del Personal Docente y de Investigación
de la UCV, que en su artículo 15 establece que, para un aspirante poder
inscribirse en un concurso de oposición para el cargo de docente “… además de
las condiciones de orden moral, cívico y científico señaladas en la Ley de
Universidades, los aspirantes deberán reunir los siguientes requisitos: poseer
título de cuarto nivel en la disciplina objeto de concurso, o afín a esta”.
Por
su parte, Gutiérrez afirma que “fue un error de interpretación. En el pasado
concurso para la cátedra de Castellano,
Juan a pesar de no quedar seleccionado por puntuación final, contaba con el
respaldo de concurso de credenciales. Mi error fue asumir esto como un aval
académico para contratarlo como preparador, pues no se podía invocar los
resultados de un concurso ya concluido para una nueva contratación”, aclaró el
jefe de departamento quien a su vez declara que “de este hecho no había nada
que reclamar porque el estudiante no ejerció el cargo de profesor”.
Como
contrapartida, Juan Briceño asegura haber aceptado la propuesta hecha por parte
del profesor Carlos Gutiérrez para ser profesor. Sin embargo, explica que “como
Wilmer Corrado acababa de renunciar a su cargo, dijeron que podía ingresar en
esa vacante utilizando como aval los resultados del concurso pasado. De tal
modo, que iba a entrar como preparador y luego como profesor inmediatamente”,
añadiendo que su ascenso de preparador a profesor era totalmente válido, pues
“un jefe de departamento puede designar a quien considere como profesor si el
caso de emergencia lo amerita. Claro está, eso debe ser aprobado por consejo de
escuela y supervisado constantemente”.
Asimismo, concluyó
asumiendo que “el procedimiento no es metódicamente correcto,
pero igual se podía hacer. Además, así se hacen muchas cosas en esta Escuela. Según
los reglamentos establecidos en la ECS para el ingreso de los preparadores, mi
procedimiento no era válido en lo absoluto, de hecho fue invalidado por Consejo
de Escuela después de haber impartido la primera clase. No obstante, para
resolver las circunstancias de la ECS, uno no siempre se puede llevar por los
reglamentos y es algo que se sabe”.
