Gabriela Romero

Macuto/rentabilidad económica desplazó más de 200 años de tradición

Galipaneros ya no quieren dedicarse a la siembra
Desde el origen del mundo nuestros antepasados se han referido a la siembra como uno de los actos más importantes desempeñados por el hombre; a través de ella existe la posibilidad de continuar con la vida, permite al hombre evolucionar y cosechar los frutos del trabajo empleado después de un gran esfuerzo

La falta de insumos para la siembra, de personal que trabaje la tierra y la sequía son las principales causas que ocasionaron que más de la mitad de los habitantes del sector Galipán de la parroquia Macuto para el 2016, dejaran de dedicarse a la cosecha de frutas y vegetales propias de esta localidad, según lo expresado por Yahiri Marín, integrante del consejo comunal San Isidro.

En 1950 fue construido el teleférico Caracas – El Litoral, obra que se convirtió en un gran sistema de transporte y que permitió la parada de muchos visitantes a este peculiar pueblito llamado Galipán, activando así el turismo regional.

En la década de los 70, cuando el teleférico fue abandonado, las personas que habitaban en la zona por diversos factores se fueron cambiando del turismo a la agricultura.

En 1998 nuevamente son desplazadas la agricultura y fruticultura por la rentabilidad de la actividad turística, posterior a ello, el abandono del teleférico trajo consigo una considerable reducción del turismo, obligando a los habitantes de Galipán a retomar la siembra de frutas como el durazno, la fresa, flores y vegetales para subsistir dignamente.

La agricultura y fruticultura son sustituidas por el turismo
El esfuerzo de algunos campesinos por mantener esta actividad económica se vio frustrado por los excesivos costos de las semillas, los plaguicidas, el abono y la casi inexistente mano de obra, llevando a los habitantes de este lugar a explorar y desarrollarse en otros campos laborales.

Tras la desidia de las plantaciones de frutas como el durazno y la fresa han crecido eucaliptos -árboles que requieren de mucha agua y que solo contribuyen a la aridez del terreno- reduciendo los lugares en los que se puede sembrar.

Del mismo modo, las severas condiciones climáticas causadas por el fenómeno natural El Niño, entre ellas, la disminución del caudal de los ríos y reservorios de agua, trayendo solo la perdida de las cosechas.

El fenómeno ha ocasionado que de las 500 familias que allí viven solo 200 se dediquen a la siembra. Las 200 familias que todavía se dedican a la siembra sufren las consecuencias de la inestabilidad económica que ha ido en ascenso en los últimos años, así lo aseguró de forma anónima un habitante de Galipán y vendedor de vegetales del mercado popular Punta de Mulatos ubicado en la parroquia La Guaira del estado Vargas.

Asimismo,  destacó que los productos que ofrecía en el mercado eran cosechados en Galipán pero ahora debido al abandono de la siembra ha tenido que adquirir los productos que vende en el mercado mayor de coche ubicado en la ciudad de Caracas.

De acuerdo con las restricciones impuestas por El Instituto Nacional de Parques (Inparques), en cuanto al acceso hasta ciertas zonas de Galipán, por formar este parte del Parque Nacional Waraira Repano -emblema y pulmón vegetal de la ciudad de caracas- los habitantes de la zona se ven limitados a cultivar y trasladar los productos necesarios para la siembra.

Manos a la siembra
“El mundo está así porque la gente ha dejado de sembrar, de atender el campo y al campesino, aún cuando la falta de alimento es evidente”, expresó Yahiri Marín, docente y vocera del concejo comunal San Isidro.

La disminución de la cosecha ha impulsado la creación de planes para mermar esta problemática, es por ello que se está construyendo un proyecto agrícola para capacitar e incentivar a los habitantes a que cultiven sin tener que gastar tanto dinero utilizando técnicas ancestrales. Por ejemplo, la orina humana es un fertilizante natural y eficaz.

Además del proyecto iniciado por Yahiri Marin, en el 2015 la Fundación Ciara empezó a trabajar en el desarrollo de diversos planes de formación que les permite a los niños de los distintos colegios ubicados en el sector (Escuela San José de Galipán, Escuela San Isidro de Galipán) conocer la importancia de cultivar y la incidencia de nuestras actividades sobre el equilibrio del medio ambiente.

La implementación de estos huertos escolares ha sido beneficiosa para los niños que estudian en estos planteles, porque representan una fuente de alimentos que pueden ser utilizados en sus comedores.

Pero a pesar de estas medidas resulta necesario que las instituciones gubernamentales encargadas de la actividad agrícola, como es el caso del Ministerio de Agricultura Urbana, apoyen al campesinado en el fortalecimiento y expansión del proyecto creado por la Fundación Ciara, explicó Yahiri Marin.

Creación de la comuna Agroturística
Los voceros del concejo comunal San José de Galipán, en conjunto con algunos campesinos de la zona, están planificando la creación de una Comuna Agroturística que les permita ampliar de forma paralela estas actividades.

A través de esta comuna se busca rescatar aquellos rubros que se han dejado de cosechar para asegurar a la comunidad y a otras parroquias del estado Vargas vegetales y frutas de primera calidad, disminuyendo el déficit alimentario existente.

Zuleima Aguilar y Noreida Pedron campesinas de la zona, consideran que a  pesar de las dificultades es importante seguir enseñando a los niños con que herramientas cuentan y como ellas podrían representar en algún momento de sus vidas una fuente de trabajo sustentable.

La acidificación del terrero que vendría a intensificarse con la sequía ocasionada por el fenómeno el niño, los bajos niveles de ingreso que genera el desarrollo de la  actividad agrícola,  el incremento de los productos utilizados para la siembra, la falta de mano de obra son los factores con mayor influencia en el abandono de la agricultura propia de esta comunidad, de acuerdo con lo señalado por los habitantes de Galipán.

Estos elementos y las limitaciones que tienen por ser parte de un parque nacional han llevado a la mayoría de los habitantes a dedicarse principalmente al turismo por las ventajas que este ofrece entre ellas mayores ingresos, invirtiendo menos tiempo y dinero.

A su vez esto está originando que las generaciones más jóvenes no quieran sembrar, puesto que ven más factible dedicarse al turismo, la recreación y otras actividades, según expresó Noreida Pedron, campesina de la zona.

Tal es el caso que, muchos de los pueblerinos han acondicionado en sus casas algunas habitaciones para alquilarlas, así como también utilizando sus vehículos familiares para organizar excursiones y recorridos por los alrededores de la zona, siendo esto sin duda menos trabajoso pero genera mayores ingresos.