Macuto/rentabilidad económica desplazó más de 200 años de tradición
Galipaneros
ya no quieren dedicarse a la siembra
Desde
el origen del mundo nuestros antepasados se han referido a la siembra como uno
de los actos más importantes desempeñados por el hombre; a través de ella
existe la posibilidad de continuar con la vida, permite al hombre evolucionar y
cosechar los frutos del trabajo empleado después de un gran esfuerzo
La falta de insumos
para la siembra, de personal que trabaje la tierra y la sequía son las
principales causas que ocasionaron que más de la mitad de los habitantes del
sector Galipán de la parroquia Macuto para el 2016, dejaran de dedicarse a la
cosecha de frutas y vegetales propias de esta localidad, según lo expresado por
Yahiri Marín, integrante del consejo comunal San Isidro.
En 1950 fue construido
el teleférico Caracas – El Litoral, obra que se convirtió en un gran sistema de
transporte y que permitió la parada de muchos visitantes a este peculiar
pueblito llamado Galipán, activando así el turismo regional.
En la década de los 70,
cuando el teleférico fue abandonado, las personas que habitaban en la zona por
diversos factores se fueron cambiando del turismo a la agricultura.
En 1998 nuevamente son
desplazadas la agricultura y fruticultura por la rentabilidad de la actividad
turística, posterior a ello, el abandono del teleférico trajo consigo una considerable
reducción del turismo, obligando a los habitantes de Galipán a retomar la
siembra de frutas como el durazno, la fresa, flores y vegetales para subsistir
dignamente.
La agricultura y
fruticultura son sustituidas por el turismo
El esfuerzo de algunos
campesinos por mantener esta actividad económica se vio frustrado por los
excesivos costos de las semillas, los plaguicidas, el abono y la casi
inexistente mano de obra, llevando a los habitantes de este lugar a explorar y
desarrollarse en otros campos laborales.
Tras la desidia de las
plantaciones de frutas como el durazno y la fresa han crecido eucaliptos
-árboles que requieren de mucha agua y que solo contribuyen a la aridez del
terreno- reduciendo los lugares en los que se puede sembrar.
Del mismo modo, las
severas condiciones climáticas causadas por el fenómeno natural El Niño, entre
ellas, la disminución del caudal de los ríos y reservorios de agua, trayendo
solo la perdida de las cosechas.
El fenómeno ha
ocasionado que de las 500 familias que allí viven solo 200 se dediquen a la
siembra. Las 200 familias que todavía se dedican a la siembra sufren las
consecuencias de la inestabilidad económica que ha ido en ascenso en los
últimos años, así lo aseguró de forma anónima un habitante de Galipán y vendedor
de vegetales del mercado popular Punta de Mulatos ubicado en la parroquia La
Guaira del estado Vargas.
Asimismo, destacó que los productos que ofrecía en el
mercado eran cosechados en Galipán pero ahora debido al abandono de la siembra
ha tenido que adquirir los productos que vende en el mercado mayor de coche
ubicado en la ciudad de Caracas.
De acuerdo con las
restricciones impuestas por El Instituto Nacional de Parques (Inparques), en
cuanto al acceso hasta ciertas zonas de Galipán, por formar este parte del
Parque Nacional Waraira Repano -emblema y pulmón vegetal de la ciudad de
caracas- los habitantes de la zona se ven limitados a cultivar y trasladar los
productos necesarios para la siembra.
Manos a la siembra
“El mundo está así
porque la gente ha dejado de sembrar, de atender el campo y al campesino, aún
cuando la falta de alimento es evidente”, expresó Yahiri Marín, docente y
vocera del concejo comunal San Isidro.
La disminución de la
cosecha ha impulsado la creación de planes para mermar esta problemática, es
por ello que se está construyendo un proyecto agrícola para capacitar e
incentivar a los habitantes a que cultiven sin tener que gastar tanto dinero
utilizando técnicas ancestrales. Por ejemplo, la orina humana es un
fertilizante natural y eficaz.
Además del proyecto
iniciado por Yahiri Marin, en el 2015 la Fundación Ciara empezó a trabajar en
el desarrollo de diversos planes de formación que les permite a los niños de
los distintos colegios ubicados en el sector (Escuela San José de Galipán,
Escuela San Isidro de Galipán) conocer la importancia de cultivar y la
incidencia de nuestras actividades sobre el equilibrio del medio ambiente.
La implementación de
estos huertos escolares ha sido beneficiosa para los niños que estudian en
estos planteles, porque representan una fuente de alimentos que pueden ser
utilizados en sus comedores.
Pero a pesar de estas
medidas resulta necesario que las instituciones gubernamentales encargadas de
la actividad agrícola, como es el caso del Ministerio de Agricultura Urbana,
apoyen al campesinado en el fortalecimiento y expansión del proyecto creado por
la Fundación Ciara, explicó Yahiri Marin.
Creación de la comuna
Agroturística
Los voceros del concejo
comunal San José de Galipán, en conjunto con algunos campesinos de la zona,
están planificando la creación de una Comuna Agroturística que les permita
ampliar de forma paralela estas actividades.
A través de esta comuna
se busca rescatar aquellos rubros que se han dejado de cosechar para asegurar a
la comunidad y a otras parroquias del estado Vargas vegetales y frutas de
primera calidad, disminuyendo el déficit alimentario existente.
Zuleima Aguilar y
Noreida Pedron campesinas de la zona, consideran que a pesar de las dificultades es importante
seguir enseñando a los niños con que herramientas cuentan y como ellas podrían
representar en algún momento de sus vidas una fuente de trabajo sustentable.
La acidificación del
terrero que vendría a intensificarse con la sequía ocasionada por el fenómeno
el niño, los bajos niveles de ingreso que genera el desarrollo de la actividad agrícola, el incremento de los productos utilizados
para la siembra, la falta de mano de obra son los factores con mayor influencia
en el abandono de la agricultura propia de esta comunidad, de acuerdo con lo
señalado por los habitantes de Galipán.
Estos elementos y las
limitaciones que tienen por ser parte de un parque nacional han llevado a la
mayoría de los habitantes a dedicarse principalmente al turismo por las
ventajas que este ofrece entre ellas mayores ingresos, invirtiendo menos tiempo
y dinero.
A su vez esto está
originando que las generaciones más jóvenes no quieran sembrar, puesto que ven
más factible dedicarse al turismo, la recreación y otras actividades, según
expresó Noreida Pedron, campesina de la zona.
Tal es el caso que,
muchos de los pueblerinos han acondicionado en sus casas algunas habitaciones
para alquilarlas, así como también utilizando sus vehículos familiares para
organizar excursiones y recorridos por los alrededores de la zona, siendo esto
sin duda menos trabajoso pero genera mayores ingresos.
