José Campero

ANDIEP y FENASOPADRES se pronuncian ante emergencia nacional en colegios

Educación privada al borde del abismo
Por más de ocho años el sistema educativo privado venezolano ha atravesado una crisis presupuestaria que, actualmente lo coloca al límite de un posible colapso. “Los planteles privados han venido presentando esta crisis debido a los altos costos, que en muchas ocasiones no se pueden cubrir, lo que ha traído como consecuencia el declive de la educación venezolana”, así lo afirma la vicepresidenta de la ANDIEP, Yanet Márquez
Durante estos 16 años de la llamada revolución, han sido cientos los acontecimientos que han sido significativos para la sociedad venezolana y se han ido perfilando como objeto de crítica, debate e incluso han fomentado la opinión pública como nunca antes se  había visto. Actualmente, la situación de los colegios privados no escapa de una de las tantas problemáticas que día tras día han ido empeorando, hasta posicionar a estas instituciones en una situación al borde del colapso.

Es preciso decir que, a causa diversos factores, como el desproporcional aumento de la tasa inflacionaria en el país y los constantes aumentos de sueldos y salarios, La Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (ANDIEP), se vio en la necesidad de plantear una revisión de matrículas y mensualidades cada 90 días.

Para el año escolar 2010-2011 se habría publicado en Gaceta Oficial N° 39.460 que el aumento máximo de matrículas y mensualidades de colegios privados sería de 20%, a la cual todas las instituciones educativas privadas debían apegarse. Al siguiente año escolar, 2011-2012, el incremento según Gaceta Oficial N° 39.719, apenas fue de 2%, posicionándose así en 22% de incremento. Luego, durante el período académico 2012-2013 este juste descendió considerablemente hasta posicionarse en 10% según lo establecido en la Gaceta Oficial N° 39.974.

La problemática se agudiza cuando para el año escolar 2013-2014, la ministra de educación para ese momento, Maryann Hanson, informa en rueda de prensa que el ajuste de las matrículas y mensualidades de mantendría en 10%, al igual que el período pasado. Hecho que afectó contundentemente el buen desenvolvimiento de las instituciones educativas privadas, pues el índice inflacionario para el segundo trimestre de 2013, según cifras oficiales del Banco de Central de Venezuela, era de 32,9%.

A esta crítica situación que enfrentaban los planteles privados, se le añadió otra declaración de la ministra Hanson, en la que instó al Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios (INDEPABIS), a sancionar todos los colegios privados que incurrieran en el incumplimiento de la medida pautada.

Posterior a esto, a finales del año escolar 2013-2014 es publicada la nueva Resolución 114 en la Gaceta Oficial N° 40.452, la cual establece que el ajuste del próximo año escolar estaría sujeto a asambleas previas entre los directivos de las instituciones y los padres o representantes. Estas asambleas estarían en el deber de establecer y presentar ante el Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE), antes de que inicie el siguiente año escolar, presupuestos que contemplen: sueldos y salarios, costos y gastos en infraestructuras e inmuebles, pago de servicios, liquidaciones, entre otros.

Ante esto, el director de la Federación Nacional de Sociedades de  Padres y Representantes, Yohorman Pantoja, explica que es irrazonable que el MPPE exija un prepuesto que debe ser fijo durante todo el período escolar cuando a lo largo del año, a través de decretos presidenciales, se anuncian aumentos salariales que no estaban contemplados dentro de los presupuestos aprobados. Así mismo indica que estos decretos inesperados generan una grave crisis presupuestaria, trayendo como consecuencia un colapso en el sistema.

“Cuando se afecta el presupuesto, respecto al incremento de los sueldos y salarios, los planteles inmediatamente quedan por debajo. Por lo tanto, deben apegarse al decreto de ley, pero el Ministerio te prohíbe hacer aumentos paulatinos durante el año, porque ya existe un presupuesto aprobado por unanimidad, que además no puede ser modificado. Esto, claramente atenta contra la operatividad de los colegios”, señala Pantoja.

En vista de esta difícil situación, la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados se ve en la obligación de proponer ante el MPPE “que los planteles privados revisen el costo de las mensualidades cada 90 días, basados en la variabilidad y lo alto de la inflación en los actuales momentos”. La vicepresidenta de la ANDIEP, Yanet Márquez, afirma que esta propuesta se estructura a causa de los imprevistos aumentos de sueldos y salarios a lo largo del año –en especial durante el pasado 2015- y al alto índice inflacionario, que en 2015 cerró, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), en 275%.

“Estos últimos 5 años han sido críticos para la educación privada porque la inflación nos ha afectado a todos. Además de eso, el año escolar pasado hubo un aumento tributario, un aumento de sueldos y salarios fraccionado, en noviembre hubo otro y finalmente, el batacazo, como dice uno, cuando se ajustó el bono alimentario a más de Bs 6.000. Situación  para la que ningún colegio privado a nivel nacional estuvo preparado”, subrayó Márquez.  

Supervivencia. “Por más de 8 años los planteles privados han venido presentando esta crisis debido a los altos costos, que en muchas ocasiones no se pueden cubrir, lo que ha traído como consecuencia el declive de la educación venezolana”, así lo afirma la vicepresidenta de la ANDIEP, Yanet Márquez.

Uno de los principales factores que ha afectado de manera crítica a los colegios privados a nivel nacional, ha sido el bajo porcentaje anual al que han debido sujetarse estas instituciones, en comparación con la variación del índice inflacionario, además de la demora por parte del MPPE para presentar dichos porcentajes anuales.

Desde el año 2010 en adelante, fueron dos los períodos escolares consecutivos (2011-2012/ 2012-2013) en los que el MPPE presentó a finales de julio el ajuste al que debían apegarse las instituciones, cuando estas ya habían estructurado un presupuesto consultado y aprobado con anterioridad por los padres y representantes. Sin embargo, cuando al MPPE se le presentaban dichos presupuestos, los rechazaba, pues no se apegaban a la ley, así lo expuso la directora del jardín de infancia Luisa Cáceres de Arismendi, María Dos Santos.

Asimismo, Dos Santos, señala que “la ley establece que el gobierno debe anunciar el aumento en la última semana de junio o primera de julio, pero no lo hacen. De hecho, desde hace 3 años lo vienen anunciando casi en septiembre cuando ya la gente había establecido el aumento que consideraban adecuado. ¿Qué hacían muchos colegios? Lo lanzaban en mayo: ya yo lo hice, los padres firmaron. Por su parte, el gobierno dijo: eso no es válido porque debe presentarse ante el ministerio.

Debido a que los colegios privados se han visto en esta encrucijada, han tenido que hacer maniobras con el presupuesto que poseen para mantenerse en funcionamiento durante todo el año escolar. Hercilia de Salazar, directora del colegio San Cayetano, comenta que “nosotros hemos tratado de no aumentar tanto para que no les pegue a los representantes y tratando de colocar esto para allá, esto para acá, así como para que alcance, pero  a medida que va pasando el año y van aumentando las cosas, es claro que no te rinde igual que al principio”.

Además señala que “el MPPE debió haber dejado que los colegios llegaran a acuerdos con los padres y realizar ajustes equilibrados para ambas partes desde hace años, no ahorita. Nosotros hemos ido recortando y dejando de reparar cosas que si antes eran prioridad, por la falla en el presupuesto, ahora pasaron a segundo plano”.

Futuro próximo. En lo que se apoyan completamente la ANDIEP, FENASOPADRES y directores de varios colegios de la ciudad capital para solventar esta situación es en la conciliación entre los directores y las asambleas de padres y representantes. Sin embargo, no dejan de lado la idea de que si la crisis aumenta exponencialmente y no se halla una solución viable, la educación privada terminará por cerrar sus puertas y los estudiantes deberán emigrar a la educación pública.

Eurídice Álvarez, coordinadora de planteles privados de la Zona Educativa del Distrito Capital, asegura que representa un ente totalmente conciliatorio y que comprende completamente que la crisis actual afecta a las instituciones privadas. Por esta razón asume que deben revisarse las nuevas propuestas y además explica que “los aumentos en los colegios deberían ser anuales, pero si vemos que hay una situación crítica en cuanto a que se nos van a ir los docentes de las instituciones, tratamos de conciliar entre los padres y representantes un aumento justo. No algo desmesurado que ponga en situación inestable a la familia”.

Por su parte, el director de FENASOPADRES, Yohorman Pantoja expresa que de no solucionarse la problemática y no revisarse las propuestas hechas por la ANDIEP, la educación comenzaría a mermar mucho más de lo que ya lo ha hecho, pues indica que no solo habría deserción estudiantil, sino también profesoral. “Hay docentes que han renunciado porque ganan más vendiendo tortas, o siendo taxistas. Entonces ¿de qué sirvió que obtuvieran un título? Se está abandonando la calidad del docente. Los mejores docentes prefieren quedarse en sus casas haciendo otro tipo de trabajo en el que pueden ganar más”, señaló.

A su vez, la directora Dos Santos añade que hay que darle a la educación el valor que merece, pues lo ha perdido considerablemente en estos últimos 5 años con una crisis a la que no se le ha hallado una solución contundente. “El que una persona enseñe a otra, es un don, no todo el mundo tiene ese don de enseñar y es una pena que gobiernos como este quieran eliminarlo para hacer adoctrinamiento. El adoctrinamiento no es enseñar, no es educar”.

Habla la calle.
Francis Rosete: representante - colegio Mater Salvatoris
Los aumentos de las mensualidades de los colegios en estos momentos sean cada 90 días o sean del 100%, no son viables para los padres que no tenemos aumentos de este tipo para costear los gastos escolares. Los perjudicados vienen siendo los niños porque ni en tres meses te van a aumentar un 100% o 200% de tu sueldo, ni mucho menos vas a poder con una inflación del 500%. Creo que hay que revisar los costos y organizarnos entre nosotros como padres, para lograr un aumento justo con el que el colegio pueda cubrir sus costos sin ser desmesurados.

Kenia Peguero: representante - Unidad Educativa Privada San Cayetano
Me parece injusta la revisión y aumento de mensualidades cada 90 días. Vivimos del sueldo y si se aumentan las mensualidades ¿cómo vamos a hacer para pagarlas? Hasta los momentos las podemos pagar porque es un precio justo. Entendemos que los profesores y maestros también necesitan tener buen sueldo porque también tienen necesidades y tienen sus familias, pero una propuesta para un aumento cada 90 días no me parece.